26 diciembre 2017
En respuesta a la presión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para frenar el consumo de bebidas azucaradas y combatir enfermedades no transmisibles como la obesidad y la diabetes, hemos visto un número cada vez mayor de debates y políticas que regulan dichas bebidas.
 
Un buen ejemplo es Chile, país con el mayor consumo per cápita de bebidas endulzadas con azúcar (SSB) y la tasa más alta de diabetes. Como tal, las dietas chilenas han estado bajo un microscopio legislativo en los últimos años con parlamentarios que trabajan para trazar una línea entre alimentos "saludables" y "no saludables". Muchas de las nuevas leyes de etiquetado han resultado de estas discusiones, lo que permite aprender de esta experiencia y anticipar lo que podría suceder en otros mercados.
 
Una de esas leyes que afecta a las etiquetas del frente de los envases se aprobó en junio de 2015 y entró en vigor 12 meses después. Ésta requiere que los productos con alto contenido de azúcar, calorías, sodio o grasas saturadas tengan una señal de advertencia del Ministerio de Salud de Chile. Para la industria de bebidas, las SSB que excedan los cinco gramos de azúcar agregada por cada 100 mililitros, debe incluir estos signos en sus etiquetas.
 
Las marcas de bebidas que no querían que sus productos se vieran afectados negativamente por estas normas, se mantuvieron al día con los requisitos que podrían afectar a sus productos y la percepción del público. Al final, muchos optaron por reformular las bebidas existentes y utilizar estas leyes como una oportunidad para lanzar nuevos productos.
 
El tiempo era esencial para las marcas que estaban pasando por la reformulación o la nueva ruta de lanzamiento del producto. Los minoristas querían nuevos productos en sus tiendas seis meses antes de la fecha límite de junio de 2016 para las nuevas etiquetas. Con el 80% de las ventas de bebidas pasando por los canales minoristas, estar "atrasados" para lanzar un nuevo producto podría resultar en la pérdida de cuota de mercado.

Productores de bebidas en Chilem publicitaron el beneficio de no tener ninguna señal de advertencia en sus productos. Todos insertaron mensajes “libre de sellos” en sus canales de redes sociales, lo que facilitó a los consumidores asociar sus marcas con una alimentación "saludable". 

Un año después de la aprobación de la ley de etiquetado y seis meses después de su implementación, el Ministerio de Salud compartió los resultados de la encuesta, que muestran claramente la rapidez con que los consumidores formaron nuevas opiniones sobre los productos comestibles que compran y adaptaron sus hábitos de compra en consecuencia. 
 
  • El 92% de los consumidores creen que el signo de advertencia "alto en" es una buena medida.
  • El 67% de los consumidores ahora eligen productos con menos signos de advertencia.
Estos primeros hallazgos sugieren que la nueva ley está ayudando a personas de todas las edades a elegir alimentos más saludables, lo que sin duda será de interés para otros países que estén considerando medidas similares. Los datos de Nielsen también respaldan esta conclusión, con una caída en la cesta del mercado del 1,5% en los productos con señales de advertencia en sus etiquetas, y un aumento del 6,5% en los que no las tienen. 

Si deseas conocer cómo Tetra Pak apoyó a las marcas en Chile a través de su proceso de reformulación, comuníquese con nosotros
 
* Fuente: investigación de la Universidad de Chile, diciembre de 2016.
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